martes 23 de enero de 2007

Ola de Frio amenaza mis paseos por el parque


Hoy ha llegado la ola de frío una enorme pared de viento helado que viene desde los fríos países nórdicos, los Fiordos y el más allá amenazando con arruinar mi primaveral vida de vacaciones en Barcelona mientras busco trabajo.
El viento se lleva todo lo que encuentra a su paso incluida el agua de la pileta que sale por la fuerza del aire terminando en mi pelo, que ahora huele a agua de renacuajos.
Caminar en contra del aire, es un ejercicio que en Lima no se hace y me falta práctica. Lamentablemente no he sacado el paraguas (aunque .. Ya se habría roto con el viento) y ántes de cruzar la Gran Vía para llegar a mi casa, empieza a llover y el semáforo sigue en verde. Cuando llueve es único momento en el cual reniego de mi condición de europea progre anti carro frecuent user del metro con zapatos sport casual, que por cierto, tienen agua por todas partes y suenan cuando camino. Es ahí cuando quiero un carro. Y no me importaría contaminar, que no hay parking, que hay que pagar seguro y que hay que lavarlo. En esos momentos deberían de poner a lo vendedores de carros en los semáforos, al lado de los charcos o cerca de las escaleras mecánicas malogradas de la estación de metro de paseo de Gracia (después de subir 4 pisos de escaleras mecánicas malogradas, eres más propenso a firmar lo que sea. Nada es más duro que subir escaleras mecánicas malogradas. Podrían, ahora que estoy con los pies helados y mojados, hacerme firmar un contrato por 340 módicas cuotas con altos intereses para hacerme de esas cajitas contaminantes, con aire acondicionado y calefacción que tan bien me vendrían en un día como hoy, de lluvias y vientos huracanados nórdicos, fríos y malos.

Todos corren de un lado a otro pero yo ya llegue a la casa; calefacción a toda marcha, tesito en mano me dispondré a buscar algo para el fin de semana, Hay que verle el lado positivo a las cosas, hasta a las olas de frío. Pronóstico de mucha nieve, así que nos vamos a esquiar a Andorra. Prometo mandar fotos el próximo lunes. Recomiendo no perdérselas porque aprender a esquiar a los 28, es algo memorable, todo un momento Kodak. Dicen que nunca es demasiado tarde para aprender, pero dudo que mis articulaciones piensen lo mismo. Quizás antes solo hubiese pensado en divertirme, pero ahora pienso primero si mi seguro cubriría algún accidente de ese tipo y lo que es más delatador de que estoy llegando a los 30 es que saco mis papeles del seguro debidamente guardados en una carpeta y compruebo si es que mi póliza efectivamente cubre accidentes en deportes de ese tipo, antes de hacer la reserva. Es por eso que recomiendo aprender este deporte antes de los 20 cuando uno puede bajarse de la silla eléctrica e ir montaña abajo solo pensando en llegar primero y no en fracturarse el cuello. Cuando todavía los pulmones funcionan al 100% y puedes llegar con ganas de repetir la bajadita adrenalínica. Por suerte cerca de todas las pistas de Ski siempre hay un agradable bar donde sirven algo alcohólico y calientito. Seguro ahí terminaré antes de lo esperado.

Hasta el lunes. Espero que desde mi sofá, como siempre y no desde la cama del hospital con la pierna rota.

1 personas ya han dejado sus comentarios. Y tu?:

Marissa dijo...

a donde esta el blog!!