El Método
Después de una entrevista de trabajo me es casi imposible no tener la idea de que el puesto es mío. Empiezo a hacer mis cálculos de cómo voy a distribuir mi salario, a donde me iré de viaje en las vacaciones y a donde celebraré con mis amigos. Escojo el restaurante, me vuelvo generosa y hasta prometo pagar la cuenta.
El proceso de la entrevista, después de ir a unas cuantas sesiones de tortura o entrevistas (más o menos es lo mismo), es algo bastante repetitivo. Uno va agarrando práctica como todo. Hacen las mismas preguntas y esperan las mismas respuestas con una que otra variación de acuerdo al puesto. Como por ejemplo:
¿A dónde te ves de aquí a 10 años?
Respuesta de entrevista: Me veo en un puesto de responsabilidad, con personas a mi cargo, donde pueda tomar decisiones importantes para la empresa.
Respuesta honesta: Espero que dentro de 10 años ya no tenga que trabajar. Seguro tendré tres hijos, un perro y haré galletas de manzana. Dígame señor gerente, como yo voy a saber donde voy a estar cuando tenga 38? ¿Acaso tengo una bola de cristal y un pañuelo de bolas en la cabeza?
¿Dígame, Cuáles son sus defectos?
Respuesta de entrevista: Bueno soy adicta a mi trabajo, lo hago parte de mi vida y soy muy perfeccionista
Respuesta honesta: ¡Tengo tantos! Que no se por donde empezar: fumo, me enfermo frecuentemente, soy una dormilona y muy renegona. Y pobre del que se me cruce un día de mal humor porque le haré recordar a alguna escena de Tarantino.
¿Qué opina de sus jefes anteriores?
Respuesta de entrevista: Mi jefe y yo aun somos muy amigos. Es una a persona muy capaz de la cual aprendí mucho. Aun nos mantenemos en contacto. Lamentablemente mi vida profesional ha seguido otro camino.
Respuesta Honesta: Ese viejo verde mañoso, argollero, no sabe ni la tabla del cuatro; si llegó a donde está debe ser pura casualidad. Sino porque que cree que busco otro trabajo?
Ese tacaño, explotador y chupamedias no se merece ni una tarjeta de navidad de los toribianitos.
Algunas veces los entrevistadores tratan de sorprenderte con preguntas “diferentes” por no decir ridículas. Como por ejemplo:
Dígame cuantas pelotas de tenis cree que existen actualmente en este país.¿Cómo obtendría ese número?
Respuesta de entrevista: Bueno, sumando la producción de pelotas de tenis del país más las que vienen importadas de Hong Kong, Katmandú y Republica Checa, descontando que las pelotas de tenis tienen una vida media de 15 años podríamos…
Respuesta Honesta: Y yo que sé, porque no llama al brujo norteño o a Rosita Chang la vidente personal de Laura Bozzo. Tampoco me interesa, si Ud. quiere saber cuantas pelotitas andan rodando por el país porque no va de club en club y las cuenta.
Cada gerente tiene su estilo y cada empresa su tipo de tortura favorito. ¿No es bastante presión el tener que buscar un trabajo? Tests psicotécnicos, de idiomas, exponer casos, resolución de problemas, preguntas con truco. Entrevistas en videoconferencia, por teléfono, espías entre el grupo de entrevistados... Hay métodos, como torturas en la santa inquisición. Y cada día los procesos de selección son más duros y fomentan más la “sana competencia”.
La única entrevista agradable que he tenido fue una que me invitaron almorzar y hablamos como dos personas normales. Por lo menos a mí, siempre la comida me produce bienestar.
Se recomienda siempre decir que eres proactivo (repite esa palabrita, les encanta), que estás acostumbrado a las situaciones bajo presión, que te gustan los retos, que dejaste tu trabajo porque querías más responsabilidad que eres resistente al stress y que te motiva mucho trabajar en equipo.
Pero en serio ¿? ¿Alguien cree eso?
¿Acaso ellos no han pasado por exhaustivos interrogatorios? ¿Ellos no han dorado la píldora para conseguir su puesto?
Después de una o dos “torturas” es fácil decir las respuestas correctas. Igual la respuesta será: si, tiene el puesto o no, hemos escogido a otro. Y como cuando recién llegue a Barcelona le decía a un amigo desempleado: Esto es cuestión de vencer las estadísticas. A más curriculums, más posibilidades de conseguir un trabajo. ¿Pero acaso queremos cualquier trabajo?
Al final todos queremos un trabajo donde uno sienta que vale la pena levantarse temprano y dejar 1/3 de vida en la oficina, donde aporte algo positivo a este mundo, donde uno se sienta identificado, queremos trabajar con gente agradable y que no estén esperando a que demos la espalda para clavarnos el puñal por un puñado de euros. Todos queremos la verdad, no nos mencionen ese bono que nunca pagarán, ni lo felices que son todos en su empresa. Queremos una oferta sin reveces, sin letras pequeñas, ni mentiras. Pero lamentablemente, la mentira empieza con un anuncio en La Vanguardia.
El proceso de la entrevista, después de ir a unas cuantas sesiones de tortura o entrevistas (más o menos es lo mismo), es algo bastante repetitivo. Uno va agarrando práctica como todo. Hacen las mismas preguntas y esperan las mismas respuestas con una que otra variación de acuerdo al puesto. Como por ejemplo:
¿A dónde te ves de aquí a 10 años?
Respuesta de entrevista: Me veo en un puesto de responsabilidad, con personas a mi cargo, donde pueda tomar decisiones importantes para la empresa.
Respuesta honesta: Espero que dentro de 10 años ya no tenga que trabajar. Seguro tendré tres hijos, un perro y haré galletas de manzana. Dígame señor gerente, como yo voy a saber donde voy a estar cuando tenga 38? ¿Acaso tengo una bola de cristal y un pañuelo de bolas en la cabeza?
¿Dígame, Cuáles son sus defectos?
Respuesta de entrevista: Bueno soy adicta a mi trabajo, lo hago parte de mi vida y soy muy perfeccionista
Respuesta honesta: ¡Tengo tantos! Que no se por donde empezar: fumo, me enfermo frecuentemente, soy una dormilona y muy renegona. Y pobre del que se me cruce un día de mal humor porque le haré recordar a alguna escena de Tarantino.
¿Qué opina de sus jefes anteriores?
Respuesta de entrevista: Mi jefe y yo aun somos muy amigos. Es una a persona muy capaz de la cual aprendí mucho. Aun nos mantenemos en contacto. Lamentablemente mi vida profesional ha seguido otro camino.
Respuesta Honesta: Ese viejo verde mañoso, argollero, no sabe ni la tabla del cuatro; si llegó a donde está debe ser pura casualidad. Sino porque que cree que busco otro trabajo?
Ese tacaño, explotador y chupamedias no se merece ni una tarjeta de navidad de los toribianitos.
Algunas veces los entrevistadores tratan de sorprenderte con preguntas “diferentes” por no decir ridículas. Como por ejemplo:
Dígame cuantas pelotas de tenis cree que existen actualmente en este país.¿Cómo obtendría ese número?
Respuesta de entrevista: Bueno, sumando la producción de pelotas de tenis del país más las que vienen importadas de Hong Kong, Katmandú y Republica Checa, descontando que las pelotas de tenis tienen una vida media de 15 años podríamos…
Respuesta Honesta: Y yo que sé, porque no llama al brujo norteño o a Rosita Chang la vidente personal de Laura Bozzo. Tampoco me interesa, si Ud. quiere saber cuantas pelotitas andan rodando por el país porque no va de club en club y las cuenta.
Cada gerente tiene su estilo y cada empresa su tipo de tortura favorito. ¿No es bastante presión el tener que buscar un trabajo? Tests psicotécnicos, de idiomas, exponer casos, resolución de problemas, preguntas con truco. Entrevistas en videoconferencia, por teléfono, espías entre el grupo de entrevistados... Hay métodos, como torturas en la santa inquisición. Y cada día los procesos de selección son más duros y fomentan más la “sana competencia”.
La única entrevista agradable que he tenido fue una que me invitaron almorzar y hablamos como dos personas normales. Por lo menos a mí, siempre la comida me produce bienestar.
Se recomienda siempre decir que eres proactivo (repite esa palabrita, les encanta), que estás acostumbrado a las situaciones bajo presión, que te gustan los retos, que dejaste tu trabajo porque querías más responsabilidad que eres resistente al stress y que te motiva mucho trabajar en equipo.
Pero en serio ¿? ¿Alguien cree eso?
¿Acaso ellos no han pasado por exhaustivos interrogatorios? ¿Ellos no han dorado la píldora para conseguir su puesto?
Después de una o dos “torturas” es fácil decir las respuestas correctas. Igual la respuesta será: si, tiene el puesto o no, hemos escogido a otro. Y como cuando recién llegue a Barcelona le decía a un amigo desempleado: Esto es cuestión de vencer las estadísticas. A más curriculums, más posibilidades de conseguir un trabajo. ¿Pero acaso queremos cualquier trabajo?
Al final todos queremos un trabajo donde uno sienta que vale la pena levantarse temprano y dejar 1/3 de vida en la oficina, donde aporte algo positivo a este mundo, donde uno se sienta identificado, queremos trabajar con gente agradable y que no estén esperando a que demos la espalda para clavarnos el puñal por un puñado de euros. Todos queremos la verdad, no nos mencionen ese bono que nunca pagarán, ni lo felices que son todos en su empresa. Queremos una oferta sin reveces, sin letras pequeñas, ni mentiras. Pero lamentablemente, la mentira empieza con un anuncio en La Vanguardia.



3 personas ya han dejado sus comentarios. Y tu?:
buen blog marissa!
entrevistas he tenido muchas, pero la ultima fue hace 5 años, llegue y la recepcionista habia perdido mi curriculo, plop!
me preguntaron hasta cuantos pelos tiene homero simpson.
felizmente la hice y creo que me jubilaré en esta chamba.
A mi el tren de cercanias si me gusta, mas aun, me gusta desde siempre.
tambien soy, que se yo, inmigrante. No corto nada, recojo lo que se corta.
En que lugar de barcelona vives?...
Un dia se me cayo un libro de Carver, estudie historia en peru, continuo haciendolo en valencia. No puedo dormir si no canta morrisey, me enfermo de felicidad leyendo a Dasai...como ves, tambien soy inmigrante de los malos.
saludos
Cesar Quintanilla
juliocesar80@hotmail.com
la verdad aun los blogs me parecen "poco serios", por eso me frustro ante la hoja en blanco...ante vivia en diagonal, pensar que alli empezo el boom...
ME ENCANTO!!! DE VERDAD QUE PREGUNTAN ESTUPIDECES, COMO TE VEZ EN 10 AÑOS?? ESPERO ESTAR MAS FLACA, CON UN MARIDO QUE ME IDOLATRE,CON TRES RENACUAJITOS Y MI CHAVEZ(MI PERRO) PRECIOSO EN UNA CASA DECORADA POR MI, ESO DE QUE ME VEO RESPONSABLE DE UNA ÁREA EN UNA EMPRESA TRANSNCINAL, PAMPLINAS, ME VEO DUEÑA DE UNA PELUQUERIA SPA BRAVAZA!.LE GUSTARA AL GERENTE LA VERDAD...?
LA CHATA.
Publicar un comentario en la entrada