miércoles, 2 de mayo de 2007

Inmigrante Maleante!


Era un día de sol en una terraza típica del Borne. Donde suelen vender buen vino por copas y queso manchego en daditos. Me fue muy fácil acostumbrarme a los vinos y quesos españoles y cada día me sentía más en casa. Para entonces veía a todos los españolitos como personas bajitas, en su mayoría viejitos, que eran un poco toscos al hablar pero con una simpatía ibérica muy peculiar, que les gustaba cocinar paella los domingos, llamaban yaya a la abuela y comían bastante tarde. Me fue fácil acostumbrarme a los nuevos horarios, al gazpacho, a las fiestas y a escuchar "coño" como si fuese "caramba". Como en los cuentos no muy felices uno es feliz e inconsciente hasta que sucede algo que nos marca para siempre. Y ese día fue así. Tomaba un sorbo de vino y conversaba con dos amigas noruegas, que suelen pintarse el pelo de oscuro para no verse tan rubias. Hablábamos del trabajo, de la jefa, del piso. Vino un hombre bastante impertinente a exigirnos que le diéramos algo de dinero y le dije que lo sentía pero que no tenía "plata". Grave error. Use la palabra plata, común en Sudamérica. Por lo que rápidamente descubrió mi estigma Sudaka. Se le enrojecieron los ojos y se le saltaron las venas de la frente y ante la mirada pasiva de los demás clientes de la terraza, empezó a insultarme, a reclamarme que porque invadía su país, le quitaba el trabajo y a increparme que gracias a mi el consumía heroína. SUDAKA. Esa palabra sólo la había escuchado en alguna canción de los prisioneros y nunca le di importancia. Tampoco hasta el día de hoy he visto heroína.
Pero nadie, nadie dijo nada. Miraba a la gente. Algunos miraban, otros pretendían no escuchar bajando la mirada, enfocándola en los trozos de jamón y jugando a mecer el vino en sus copas mientras que a mi me humillaban. Ese día aprendí lo que se siente ser discriminada. Porque un insulto al azar no duele. Ni te importa. Pero cuando alguien te humilla por venir de un lugar que es parte de ti , parte de tus recuerdos, de tu vida, de ti mismo, clava el puñal en la llaga más profunda ,atacan lo que mas quieres: tu familia, tu casa, tu vida. Ese día aprendí la diferencia. Ese día aprendí que mi amiga noruega es extranjera y yo soy inmigrante. Como los que viven en Comas son pobladores y los que viven en San Isidro son residentes. Inmigrante porque pago con plata y como papas. Ella trabajaba en el mismo lugar que yo, vivíamos en el mismo barrio y ganábamos exactamente lo mismo. Pero el hombre me insulto a mí. Paraba para buscar más insultos en su consumido cerebro y continuaba. Hasta que se le acabaron. Una vez que terminó de desahogar toda su furia se fue. Las personas de la terraza retomaron la conversación y siguieron comiendo quesitos, jamones y vinos.
Ese pequeño episodio fue suficiente para darme una pequeña pista de lo que se debe sentir vivir siendo discriminado. Ser negro, cholo, indio, paki, sudaka. Fue suficiente para arrepentirme si alguna vez me expresé de alguien basándome en su raza, color u orientación sexual. Y más que el dolor de haber discriminada, fue el dolor eterno de saber que alguna vez discriminé.
Me gustaría poder recibir un post que me tranquilice diciéndome que fue un episodio aislado y que no significa nada. Lamentablemente, ese fue el primero de muchos hechos menos teatrales pero igual de tristes conmigo o con otras personas que he presenciado. Inclusive por parte de personas con una vida mucho más afortunada que la del pobre heroinómano. En el supermercado, en la calle, en el trabajo Las manifestaciones xenófobas hasta son publicadas en los diarios. Como este. http://mangasverdes.es/documentos/calvo.pdf donde no sólo discriminan a los africanos sino que también discriminan a las personas de su propio país. Porque la discriminación no tiene límites. Es contagiosa entre los estrechos de mente de cualquier estrato social. Por suerte (para España) en los periódicos del mundo sacan las imágenes de los turistas en Canarias ayudando a los africanos recién llegados en las pateras. Aquí los llaman SUB saharianos, SUB, como "SUBnormales ". Los africanos siempre tienen una gran sonrisa con blanquísimos dientes. Aunque nadie les alquile un piso por ser negros como una ficha de ajedrez, aunque hayan cruzado el desierto y los mares para vivir vendiendo CDS en la puerta del metro y huyendo de la Guardia Urbana. Aunque lo más probable es que a la vuelta de la esquina se encuentren un letrero como el de arriba.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

y es que yo pensaba que era un invento o broma de algun pata...

es raro chatear con alguien "famoso", es como la emoción de encontrarte cara a cara con tu cantante favorit@ o sentir la musica retumbar en tu corazon en la primera fila del concierto con el que soñaste.

Saludos,

Quien te pidio el número telefónico

Anónimo dijo...

felizmente aquí en España casos como el del "yonqui" que te insultó son minoría...llevo siete años en España y el balance es positivo, aunque claro, probablemente si mis rasgos hubiesen sido mas mestizos me habría topado con alguna mirada altanera en el metro, no lo sé...sabes Marissa? en realidad no deberíamos asombrarnos, países como el nuestro, cunas del colonialismo, se ven casos diarios como el que te sucedió...no por algo Lima es una de las ciudades más clasistas del mundo(cuando viví por dos meses en Sevilla creía, con horror, a veces estar en la salida de misa de alguna iglesia de Miraflores o Chacarilla donde van los que viven de espaldas a la realidad)a mi todo esto me da mucha pena y asco...en fin, la discrimación es sólo síntoma de barbarismo e ignorancia...un saludo desde Madrid

Elcantante dijo...

la discriminacion genera mas discriminacion. eso lo aprendi muy niño, cuando mi familia se mudo a Andahuaylas - Apurimac. nunca pense q podria ser discriminado por "gringo", porno tener elpelo negro como todos mis demas compañeritos. el resentimiento acumulado por generaciones se refleja en crueles niños. felizmente ya adulto me volvi a encontrar con mis ex compañeros de aula y muchos de ellos me pidieron disculpas,de una forma u otra. ojala con el paso del tiempo no tengan q llegar a adultos para darse cuenta.

Anónimo dijo...

Una vez, en pleno domingo y cuando me iba a Chosica con mi ex-mujer, un zamacón nos mueve toda la humanidad: un enorme autobús nos había chocado por detrás, rompiéndome uno de los faros de mi vehículo. Bajé indignado e increpé al chofer, le dije que se bajara para arreglar el problema si no quería ir a comisaría. Entonces, uno a uno los pasajeros fueron bajando del autobús mirándome con cara de culo y murmurando cosas. Cuando le dije al chofer que me diera al menos 100 soles por el faro roto(era un escarabajo del 83 pero casi nuevo, se lo compré a una tía mía y sólo tenía unos 28000 kms de recorrido en 16 años) me ofreció menos, fue cuando una señora gritó "cien soles vaa costar, dale sus treinta soles nomás, que no sea vivo, así son todos ellos" chilló...como dice EL CANTANTE, la discriminación sucede en todos los estratos y formas, de raza a raza, indiscriminadamente...nuestro Perú tiene mucho pero mucho por cambiar, entre ellas el clasismo, la estúpida e absurda admiración a lo foráneo, debería haber una verdadera integración, menudo desbalance social el nuestro

AVV dijo...

"admiracion a lo foraneo"

Es justo lo que le decia a Marissa el otro día, aqui tenemos una fascinacion por lo extrangero unica, no creemos gringos desde que nos despertamos con las pijamas de Miki maus hasta que nos acostamos viendo CSI.

En mi trabajo existe tal alienacion que de cada 3 palabras por lo menos una es alguna gringada o simplemente siglas en ingles...

Nos vemos ASAP!

Anónimo dijo...

Hola Marisa!!! Yo soy Española, y me gustaría tranquilizarte, aunk sé que que te insulten no es nada agradable.

Quiero decirte, que da igual que seas de donde seas, el isulto no le gusta a nadie. No sé cuanto tiempo llevas en españa, a mí al principio me chocaba ver gente extrangera, no estaba acostumbrada, ya que vivo en un pueblo pequeño y era inusual.

Con los años, por aquí viven ya muchos extrangeros, pienso que se codean con la gente como si fuesen de aquí. Así que ese caso que viviste creo que daría igual que si le oye el acento de fuera a una de tus amigas, seguro que la emprendería con ellas.

Así que por favor, espero que estés más tranquila, y que no juzgues a todos los españoles igual. Ya que no todos los peruanos son iguales, verdad?? porque según leí en los países de latinoamérica sí hay bastante violencia.

Un saludo.

Elcantante dijo...

en sudamerica hay violencia como en cualquier otra parte del mundo, sino mira los atentados del ETA. el racismo y la violencia no tienen locacion definida, lee un poco mas, Eva.

Anónimo dijo...

escribe pues!

Anónimo dijo...

Vaya historia porque un yonqui te llamó sudaca. Esperemos pagarte un psiquiatra con nuestros impuestos payasa.

Marissa dijo...

Qué valor el tuyo bajo un comentario anónimo.