When i´m 64
La soltería me tomo por sorpresa junto con la llegada de la primavera, donde no puedo esconder los efectos de mis noches vino , mis tardes de snickers y mis mañanas de galletas. Justo ahora, cuando el verano es inminente. Justo en mi crisis anual donde me da por conseguir todas las muestras gratuitas de cremas posibles (porque no las puedo pagar ), de stand en stand en el Corte Inglés, las que tienen extracto de perla, placenta de conejo, proteinas de dinosaurio y el ADN de Demi Moore. Entre muestras gratis de emplastos, mascarillas y geles que me he puesto en un vano intento de convencerme a mi misma que puedo detener los segundos que se vuelven minutos, horas, días semanas… AÑOS. Imposible. Seguiré con el vino, el cigarro, sin el mínimo ejercicio más que el necesario para subir las escaleras mecánicas malogradas, que como ya les dije alguna vez son mi pesadilla. De pronto tengo 29, estoy soltera otra vez, tengo 5 kilos de sobrepeso, la gravedad va haciendo sentido más allá de mis clases de física en el colegio y las manzanas de Newton y aquí estoy sin trabajo, perro que me ladre, gato que me lama el dedo, ni bicicleta. Nací sola y me moriré sola , pero que yo recuerde no nací con arrugas, ni con sobrepeso , nací pesando 3,450 gramos ¡peso perfecto! Ya no es el caso. Aun recuerdo cuando en el colegio alguna amiga mía decía que yo seria la primera en casarme porque siempre me sacaban a bailar en las fiestas. Pero la verdad todas se me están casando y esos amenos cafés y conversaciones destrozando y deshilachando hombres han pasado a tener como temas recetas de papillas, marcas de pañales, texturas de heces de recién nacido (no es broma); las Neomadres creen que a los demás también nos hacen gracia los excrementos de sus pequeños.
A los 17 creía que para esta altura ya tendría una exitosa carrera abandonada por el bien de mis 3 hijitos, mi linda casa de playa y mi guapísimo marido que me diría:¿tesoro para qué vas a trabajar? Si nos sobra!
La verdad es que no me falta, no puedo quejarme , hasta ahora. Eso si, día tras día sin falta mando todos los curriculums posibles, Pero no me sobra, me robo las sacarinas de los cafés y compro ropa en H&M en segundas rebajas y comparto piso.
En verdad la vida nunca es como uno se la imaginaba el día de la graduación. Y será esa la gracia de la vida, los divertimientos de Dios, tremendo bromista, que esas cosas que los curas llaman pruebas yo les llamo bromas, porque tiene un sentido del humor retorcido, bastante negro, debería de ser guionista de sitcom. Ya lo veo, sentado en su silla de nubes, riéndose a carcajadas viéndome untarme de menjunjes que no sirven para nada , yendo a entrevistas para trabajos inverosímiles con sueldos de risa, viendo departamentos que se caen a pedazos a precios astronómicos, para terminar compartiendo piso. Si, si dear God desde arriba debe ser muy gracioso. Pero los seres humanos somos así, siempre creemos que la felicidad esta a la vuelta de la esquina y por eso seguimos caminando con una sonrisa, esperando el mañana o el pasado mañana, donde todo será lo que soñamos y vamos reescribiendo nuestro guión a lo largo de nuestras vidas , tratando de sacarle el lado positivo a las cosas malas, a los malos jefes , a los malos novios, a los desastres, porque de todo se aprende no? Y así de pronto llegan los 30 los 40 los 50 y que será de mi como dice la canción de los Beatles when i’m 64?
Podría ser una abuelita jubilada, con muchos nietos que solo me piden propina, o podría ser una vieja amargada solterona, dormir en un cajero o simplemente ser comida gourmet de gusanos porque con lo rico que como debo ser una delicatessen. En teoría a esta altura ya debería tener mi negocio propio, o ser manager de alguna empresa y mi plan va con retraso, estoy en mi sofá azul, el mas barato de Ikea y encima de segunda mano eso si tomando un buen vino francés, que después de la partida del del susodicho y la repartición de los bienes, es lo único de el que conservo.

